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¿Quiénes intervienen en un contrato de seguros?

La actividad aseguradora, por su naturaleza, difiere en algunos aspectos de otros intercambios comerciales. Por lo tanto, resulta imprescindible conocer las distintas figuras que pueden aparecer en los contratos de seguros para comprender el funcionamiento del mismo.

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Beneficiario

Es quien percibe la indemnización en los casos previstos por la póliza. Suele tener un vínculo común de intereses personales, familiares o económicos con el asegurado o con el tomador.

Ejemplo, en un seguro de vida, los beneficiarios en caso de fallecimiento suelen ser los familiares más cercanos (cónyuges e hijos) al asegurado, que es la persona que ha fallecido. Aunque en las condiciones de la póliza se puede designar cualquier persona como beneficiario.

¿Cuáles son sus derechos?

El derecho esencial que tiene el beneficiario es recibir la indemnización calculada en función del siniestro y de los daños causados por el mismo.

¿Cuáles son sus obligaciones?

Identificarse ante la entidad aseguradora para que esta verifique el derecho a recibir la prestación convenida.

El tomador del seguro, el asegurado y el beneficiario pueden ser una misma persona o pueden ser tres personas distintas. Esto se observa a través de los siguientes ejemplos referidos al seguro de vida:

  • “Se contrata un seguro de vida en virtud del cual, si el individuo sobrevive a determinada fecha, la aseguradora abonará un capital o renta”. En este caso las tres figuras (asegurado, tomador y beneficiario) coinciden en una sola persona.
  • “Se contrata una póliza de seguros de vida en virtud de la cual, si se fallece antes de determinada fecha, la aseguradora abona a los hijos una determinada cantidad de dinero”. En este caso, el contratante y el asegurado son la misma persona, y los beneficiario son los hijos.
  • "Se contrata una póliza de vida en virtud de la cual, si el cónyuge fallece antes de una determinada fecha, los hijos recibirán un determinado capital ”. En este caso, el tomador del seguro, el asegurado y el beneficiario son tres personas distintas.

En España existe desde 2005 un registro de Contratos de Seguros con Cobertura de Fallecimiento. Es un registro público, que depende del Ministerio de Justicia, en el que se encuentra toda la información referida a este tipo de seguros para que pueda conocerse por los posibles interesados si una persona tenía contratado un seguro para caso de fallecimiento, así como la entidad aseguradora con la que lo hubiese suscrito, a fin de permitir a los posibles beneficiarios dirigirse a ésta para constatar si figuran como beneficiarios y, en su caso, reclamar de la entidad aseguradora la prestación derivada del contrato.